2-1-13
Recuperando recuerdos
Quien soy? os preguntaréis, solo soy una joven escritora del
siglo veintiuno que ha decidido contar sus anécdotas con
vosotros. Por que publicarlo y no hacerlo en privado? por que es mi elección, y
también, para que, después de leer mis experiencias, reflexionéis sobre
como deben de sentirse los jóvenes que vagan solos por el colegio o
instituto
Si os preguntáis por que os estoy contando todo este
rollo de los jóvenes que han sido dejados de lado, enseguida os lo
explico.
Mi vida no ha sido como todos los demás, no he vivido muchas
experiencias; se podría decir que he estado un poco recriminada. Los
jóvenes que me rodearon tenían una buena vida, no
se preocupaban de nada, hacían buenos amigos, todo el
mundo estaba con ellos... etc Sin embargo mi vida ha sido completamente
diferente, yo no he tenido tanta suerte como mis semejantes.
Para comenzar he sido, en los años que he estado viviendo hasta
ahora, rechazada completamente por mis compañeros y la gente de mi alrededor(
quitando a mi familia y a tres buenas amigas que he tenido), los niños de mi
edad me dejaban de lado, yo intentaba hacerme amiga de ellos, incluso poder
tener una conversación, pero simplemente me miraban asqueados, como si fuese la
criatura de Víctor Frankenstein , y
me dejaban apartada. Así es como viví toda mi vida hasta
ahora. Cuando me mudé al que iba a ser mi hogar durante mucho tiempo,
en parbulitos, hice una amiga (la segunda que había hecho hasta la fecha). Nos
hicimos grandes amigas y hemos continuado así más de 15 años, yendo
juntas y quedando siempre que podíamos. Años después me presentó a una prima
suya, que me aceptó tal y como era. Y en el colegio hice una amiga más, ella
era muy amable y enseguida me calló fenomenal, ella quería estar conmigo y me
trataba como si fuera una hermana. Esas tres fueron mis mejores amigas que no me
abandonaron nunca.
Se que posiblemente os esté aburriendo con mi vida, pero es un
poco para que después comprendáis mi situación.
Cuando llegué a primero de primaria, hice compañeros nuevos, pero
en la escuela me seguían dejando de lado. Así me pase la vida, sin ningun amigo
con el que estar. Supongo que por eso se debe el que sea solitaria y me guste
más pasar tiempo sola que con mis compañeros de fatigas, si se pueden llamar
así.
A partir de segundo empezaron primero con los insultos, me llamaba
hambster, zanahoria, come-mocos, fea y cosas por el estilo; al finalizar el
curso ya fué a peor, epezaron a pegarme, a empujarme, a ponerme la zancadilla y
cosas así. Recuerdo, que una vez mi madre me cortó una pera y me la puso para
almorzar, y dos... idiotas(perdón por la expresión, pero no encuentro palabra menos tabú), me cogieron el almuerzo y lo tiraron a la tierra. a partir
de ese momento decidí que dejaría a la gente y me volveria solitaria, saldria
con mis amigas pero dejaría a todos los demas que me rechazavan y empecé mi
vida sola(me refiero a los compañeros no a la familia)
Empecé a centrarme en los estudios y empecé a mejorar en las
notas. Finalmente llegué a sexto de primaria, mi último curso antes de irme al
instituto. en ese curso descubrí un sentimiento que nuca antes había sentido,
el amor. Para mi aquello era una sensación rara, y me costaba hablar con el
chico que me gustaba, (por que no me acostumbre a estar con la gente) de ese
año también hay una cosa de la que me recuerdo perfectamente.
me sentaron al lado de mi peor enemiga, y se pasaba las clases
pisándome y dándome patadas. Como era de suponer me quejé al profesor, pero
este se limitó a darle la razón a ella y me contestó, en toda la cara “no digas
mentiras, ella es imposible que te haya
hecho eso, pero si es un ángel”. Si, parecía un ángel, un ángel infernal. con
el paso de los años siguió fastidiando-me, y yo, como siempre, alejándome de la
multitud. Cuán más mayor me hacía, más me alejaba de la gente. Incluso ahora,
estando en un lugar donde todo el mundo se me acerca aun me siento a gusto
estando sin compañía y, a veces, cuando estoy rodeada de amigos, echo de menos
el estar sola y me gustaría que me hubiesen dejado de lado.
Empecé mi carrera (en realidad es un “hobby”) de escritora sobre
los quince-doce años. Al ser rechazada por mis compañeros, me escondí en una
imaginación increíble, y eso me permitió tener buena imaginación y sacarme muy
buenas historias. Y así empecé mi primera novela.
Mi abuela, me ayudaba en todos los proyectos que me proponía,
y yo buscaba mis fuentes de inspiración
en Laura Gallego. Sus libros me fascinaban.
Cada vez me encerraba más y aun seguía teniendo a mis tres únicas
amigas. Y por eso, a los once, doce años empecé a valerme por mi misma y a ser
independiente.
El día en que me dijeron por primera vez que me amaban (de eso hará ya unos tres años) y que un chico me pidiera salir, se me disparó otra vez la
alegría de estar con la gente. Los besos me cautivaron, era una forma de
sentirme genial y el amor que me daba ese chico me hacia sentir que,
después de tantos sufrimientos, aun quedaba algo de esperanza para mi.
Y como es normal rompimos, no me di cuenta de lo que le quería
hasta que le olvidé.
después me tuve que mudar e ir a otro instituto.
Los cambios siempre asustan, pero a mi aun más, sobre todo por el
trauma al que me enfrentaba años anteriores, pero mis expectativas cambiaron.
Todo el mundo allí me acepto. y ahora vuelvo a estar en.. digamos "rehabilitación", ahora tengo que acostumbrarme a, lo que años atrás me parecía imposible, ser aceptada por la gente tal y como soy... a encontrar mi sitio.
La verdad es que, ahora que me fijo, comprendo perfectamente a Naruto (también hay que añadir que me gusta el anime y también "Naruto") se como se sintió cuando le despreciaba toda la gente, comprendo sus sentimientos, y cuando empezaron a aceptarle, de la alegría que le debió entrar al pobre. si me fijo, Naruto y yo, casi hemos vivido lo mismo, claro, yo no me he podido convertir en ninja ni tengo dentro un demonio de 9 colas, pero en la parte de su infancia, le comprendo.
A partir de ahí creo que ya lo entenderéis todo. bueno en resumen
aquí os contaré mis experiencias desde mi punto de vista y espero que algunas sirvan para cambiaros el punto de vista y ayudéis a los niños que sean rechazados para que no se tengan que acostumbrar a estar con la gente, después de pasarse años a la incertidumbre.
Que paséis un buen día y a partir de ahora inauguro este blog.
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